Cobra Real

Cobra Real

Cobra Real

Ophiophagus hannah

La cobra real es una serpiente perteneciente a la familia Elapidae. Son reptiles muy temidos en las regiones donde habitan, pues hasta la fecha se consideran las serpientes venenosas más grandes del mundo.

Anatomía y veneno

Tienen un tamaño realmente impresionante. Su rango oscila entre los 3.0 o 4.0 metros de largo, pero se han registrado casos excepcionales de ejemplares de poco menos de 6.0 metros. El peso es de 6.0 kg aproximadamente pero cobras reales de 12 kg se han hallado en algunas regiones de Asia, como Singapur.

Se consideran las serpientes venenosas más grandes del mundo.

El color de su piel escamosa puede variar entre negro, marrón oscuro o verde olivo y ciertas áreas con tonalidades amarillas o blancas. No tiene una capucha tan prominente como otros tipos de cobra, especialmente las del género naja.

El veneno de la cobra real es letal. Se compone de neurotoxinas con otros elementos que al combinarse dan como resultado una sustancia muy peligrosa.

Con una sola mordedura son capaces de derribar a sus presas, pues inyectan de 200 ml a 7 ml de veneno que va directo al sistema nervioso, el cual comienza a deteriorarse de una manera muy rápida. Vértigo, dolor y visión borrosa son los primeros síntomas. Parálisis, colapso cardiovascular, estado de coma y deficiencia respiratoria son los resultados fulminantes.

De acuerdo con la salud de la víctima y a la cantidad de veneno inyectado es la velocidad con la que muere el afectado. La muerte se presenta entre 30 minutos hasta 12 horas. En humanos esto depende también de la atención médica adecuada para controlar la expansión del veneno.

Características de la cobra real

Cobra real – Ophiophagus hannah

Distribución y hábitat

Esta especie de cobra se localiza en Asia. Se encuentran en la India, al sur de China, a lo largo del sur de la península de Malaca y al este y oeste de Indonesia y Filipinas. Algunos otros lugares que cubre su distribución son Bangladesh, Camboya, Malasia, Nepal, Tailandia y Bután.

Habitan en sabanas, zonas agrícolas, bosques de matorrales y manglares densos. Prefieren zonas con presencia de lagos y arroyos, pues ahí se concentra su mayor número de presas.

Comportamiento

Son más activas durante las horas del día en comparación con otras clases de cobras. No son peligrosas si no sienten amenaza, a menos que otra criatura se le presente para retarla. Las hembras son las más agresivas, pues defienden su anidación de manera muy agresiva y atacan ante la mínima provocación.

Es capaz de levantar más de la mitad de su cuerpo para perseguir al enemigo.

El ataque de una cobra real es algo que ninguna persona quiere experimentar. Esta es capaz de levantar más de la mitad de su cuerpo para intimidar y perseguir al enemigo durante unos minutos. Se deslizan de manera muy rápida, por lo que la mejor recomendación es que todo individuo se mantenga alejado de ellas.

Alimentación

Reciben información química a través de su larga lengua bífida. Las partículas de olor que recogen son trasladadas al órgano de Jacobson para que las “traduzca” y ofrezcan información sobre el tipo de presa que se aproxima y la distancia en la que se encuentra.

Sus sentidos de la vista y del tacto también juegan un papel muy importante dentro de la alimentación, pues detectan movimientos a casi 100 metros de distancia y las vibraciones en el suelo son recibidas por las escamas.

Descripción de la cobra real

Cobra real en postura defensiva.

Su dieta incluye huevos, aves, lagartos y pequeños mamíferos como roedores, pero si se distinguen por algo, es por consumir a otras especies de serpientes tanto venenosas como no venenosas, desde ratoneras hasta pitones incluso más grandes que ellas. La fuerza compresora de una pitón no siempre puede contra la efectividad del veneno de una cobra.

Consumen otras especies de serpientes tanto venenosas como no venenosas.

Engullen a su presa entera cuando aún no ha terminado completamente de morir, pero la parálisis que los tóxicos le han causado les impide moverse. Tienen la capacidad de abrir su mandíbula flexible a tal grado que introducen seres vivos más grandes que su cabeza; esto es gracias a que la mandíbula contiene dos huesos independientes que se unen libremente a su cráneo, permitiéndole una amplia abertura.

Amenazas

La tala y la expansión de la agricultura provocan deforestación, situación que amenaza la integridad de la cobra real en su medio natural.

La persecución que sufren por ser la serpiente venenosa más grande también es de tomarse en cuenta. Los pobladores acaban con ellas porque según ellos, representan una seria amenaza para ellos mismos, sus familias y el ganado que los sustenta para sobrevivir.